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Así operan los grupos ideológicos: infiltrándose en las fiestas populares para convertir la tradición en propaganda. Calles convertidas en escaparates de adoctrinamiento con ambiente festivo.

Mientras en el mundo una veintena de países prohíben o restringen el comunismo y la exhibición de sus símbolos, por su carácter totalitario, su adoctrinamiento sistemático y sus crímenes contra la humanidad, en pleno agosto de 2025, en una de las fiestas vecinales más queridas de Barcelona, se permite la venta de merchandising ideológico con total normalidad.

Propaganda en fiestas de barrio

Una celebración que debería ser vecinal, cultural y abierta a todos acaba instrumentalizada con fines muy distintos al origen de las Fiestas del barrio de Gràcia.

La propaganda no descansa en verano: se disfraza de justicia social y se apropia de diversas causas, por incoherentes que sean entre sí, para manipularlas a su favor. Lo que debía ser un paseo entre calles decoradas terminó convertido en un escaparate ideológico.

Se llaman Estelanìa. Desde hace unos años este tenderete participa en Gràcia y en varias fiestas populares de Cataluña. Todo legal. Incluso han sido invitados en las mañanas de TV3, la televisión pública de Cataluña. Todo en regla.

Merchandising ideológico

Vergüenza: ponen banderas de Palestina con el supuesto objetivo de denunciar un genocidio, mientras evocan y glorifican regímenes que han cometido genocidios y lo siguen cometiendo.

Mientras en Cuba el pueblo vive en la absoluta miseria, en Gracia venden la revolución cubana como si fuera la promesa de un mundo mejor. Sacan dinero del dolor, banalizan las dictaduras, justifican el genocidio comunista, todo disfrazado de ambiente festivo.

Propaganda comunista en fiestas Símbolos comunistas

Y la pregunta inevitable: ¿se hace con dinero público, con dinero privado, con financiación de grupos políticos o asociaciones cómplices de la represión?

¿Y dónde va el dinero que recaudan en el tenderete? ¿A quién beneficia la propaganda? ¿Se financian causas en países con dictaduras? ¿Se propagan sistemas opresores a costa de la fiesta del vecindario? ¿Están subvencionados? ¿O son empresarios capitalistas que se lucran de las desgracias de la humanidad?

Llámame conspiranoica, pero los que hemos vivido en una dictadura como la que hay en Cuba o Venezuela pensamos que esto forma parte de una misión: evangelizar, propagar su ideología y desestabilizar, porque en esencia eso da mucho dinero.

Propaganda en fiestas

En cualquier caso, las Fiestas de Gràcia están subvencionadas con el dinero de todos. Es el Ayuntamiento de Barcelona, a través del distrito de Gràcia, quien concede los permisos para ocupar la vía pública.

URSS: 20 millones de muertes bajo el régimen de Stalin. Hambrunas provocadas, como el Holodomor en Ucrania (alrededor de 7 millones de personas).

China, bajo Mao Zedong: más de 45 millones de muertos solo en el Gran Salto Adelante.

Camboya (Jemeres Rojos): casi 2 millones de personas exterminadas en menos de cuatro años.

Cuba, bajo el castrismo: encarcelamiento, persecución y fusilamientos de miles de opositores. Decenas de miles pasaron por prisiones políticas, mientras más de 2 millones se exiliaron.

¿Esto es libertad de expresión?

No, esto es apropiación ideológica de unas fiestas que deberían ser de todos.

La Fiesta de Gracia no nació para servir de escaparate a la propaganda. No nació para burlarse de las víctimas del genocidio comunista, ni para herir a quienes lo han padecido.

Fiestas de Gràcia

En Cuba, la vigilancia vecinal se convirtió en consigna oficial: «en cada cuadra, un comité, en cada barrio revolución». Crearon los Comités de Defensa de la Revolución (CDR): una red de control social, delación y lavado de cerebro permanente. Pretender trasladar esa lógica de manipulación colectiva disfrazada de fiesta es lo que denuncio aquí.

La historia está para aprender, no para repetirla. Y la historia reciente ha dejado claro que el comunismo fracasó y que, allí donde se impuso, sembró masacres y violaciones sistemáticas de los derechos humanos.

Las dictaduras, de un lado o de otro, son el mismo perro con diferente collar y, en realidad, son más amigas entre ellas de lo que pensamos. Si no me creéis, averiguad sobre los días de duelo nacional que declaró en la isla el dictador Fidel Castro en honor al dictador Francisco Franco, cuando este murió enfermo en su cama.

¿Nos vamos a callar mientras se promocionan ideologías criminales que han causado más dolor que hasta el propio fascismo y nazismo juntos? No, porque aquí aprendí la libertad que ahora está en peligro.

Seguir idealizándolo y mercadeando con sus símbolos hoy, es ser cómplices y negar el dolor de millones de víctimas. El comunismo genocida y opresor no es motivo de celebración. No es una moda vintage. Es una ideología que ha perseguido, asesinado y empobrecido a pueblos enteros.

Y sigue haciéndolo.